jump to navigation

Piratas em Lima August 19, 2006

Postado por tordesilhas em : Geral , trackback

A pirataria no Peru já é quase motivo de orgulho nacional. Óbvio que estou exagerando, mas a verdade é que a qualidade, variedade e sofisticação dos produtos pirateados são impressionantes. Existe em Lima, por exemplo, uma rua especializada em falsificar documentos. O endereço é conhecido, todo mundo sabe, de vez em quando a polícia dá umas batidas, mas tudo continua na mesma. Quer um passaporte novo ou um diploma de  mestrado? Lá no jirón Azángaro você encontra. Tão perfeito ou até melhor do que o original. CDs e DVDs nem se fala. Pelo equivalente a R$ 3,00 é possível comprar o DVD de “Carros 2”. Ué, mas a Disney/Pixel não acabou de lançar a animação “Carros” no cinema? Pois é, de acordo com o vendedor o segundo já foi feito e pode ser comprado em Lima. Acredite se quiser.

Mas para mim o que sempre me chamou a atenção foi a pirataria de livros. Em qualquer sinal se pode encontrar livros piratas vendidos quatro vezes mais baratos do que nas livrarias. E com qualidade normalmente muito boa. Lembro-me de ter comprado o último do Harry Potter em espanhol uns cinco meses antes de ser lançado oficialmente na América Latina. Havia algumas derrapagens na tradução, mas no geral era bastante aceitável. O que me chama a atenção é que se existe pirataria de livros é porque existe um mercado de leitores. O problema é que os livros vendidos nas livrarias são caríssimos sobretudo para os padrões peruanos. Por isso acabo ficando com a sensação de que a pirataria de livros tem algum mérito. Pelo menos se está pirateando um bem cultural mais tangível do que um CD de reggaeton (o funk das cachorras daqui).

Para não me estender muito, a pirataria de livros gerou uma história muito engraçada. O escritor e jornalista peruano Jaime Bayly estava preso no tráfego quando lhe ofereceram uma edição pirata de seu livro mais recente. Ele ficou indignado com a oferta, sobretudo depois que o camelô o reconheceu e tentou empurrar o livro de qualquer jeito. Mas o diálogo travado entre ambos foi impagável. Jaime Bayly registrou tudo em uma crônica saborosíssima que reproduzo abaixo. Mantenho em espanhol e recomendo o esforço da leitura. Vale a pena.

El encanto de ser pirata 
Jaime Bayly (publicada originalmente no jornal Correo)

Avanzo lentamente, al timón de mi camioneta, por una avenida congestionada de Lima. Me detengo en una semáforo en rojo. Un vendedor ambulante me saluda con cariño, golpea el vidrio, me hace señas para que baje la ventana. Me resigno a ser amable.
-¿Qué te llevas, Jaimito? -me pregunta, mientras exhibe, colgados de una plaqueta de madera, los libros y discos que alguien ha copiado ilegalmente y que él ofrece, sin aparente remordimiento o vergüenza, a la cuarta o quinta parte del precio que cuestan en los locales comerciales.
-Nada, gracias -le digo.
-Ya, pues, Jaimito, llévate algo, no seas así - insiste, con una sonrisa encantadora.
Luego me enseña una copia de mi última novela. Es una reproducción tan exacta y cuidadosa, que por un momento me hace dudar de que sea una versión pirata.
-¿Cuánto cuesta? -le pregunto.
-Quince soles -me dice, alcanzándome el libro: nada más tenerlo en mis manos y echarle una mirada suspicaz, confirmo que se trata de una copia clandestina-. Pero a ti, por ser el escritor, te lo dejo en doce soles -añade, de un modo pícaro.
-Hombre, muchas gracias -le digo, sorprendido por su audacia.
-¿Te lo llevas entonces? -se entusiasma.
Para su fortuna, el tráfico no se mueve, a pesar de que el semáforo está en verde, pues unos colectivos están detenidos, dejando o recogiendo pasajeros, y nadie consigue avanzar detrás de ellos (ni, sospecho, dentro de ellos).
-No, gracias -le digo.
-Pero dicen que está chévere la novela -insiste el vendedor.
-Eso nunca se sabe, sobre eso hay opiniones divididas -me hago el humilde.
-Bueno, ya, te la dejo a diez soles -me pone en aprietos.
-No puedo, muchas gracias -me defiendo débilmente.
-¿Por qué no puedes, Jaimito? -se sorprende él, un hombre joven, moreno, de nariz aguileña y pocos dientes-. ¿Cómo no vas a poder, si eres billetón?
-Porque ese libro es pirata -me armo de valor-. Se supone que me estás robando. Si te lo compro, estaría siendo cómplice de un robo contra mí.
El tipo me mira extrañado, seguramente pensando que estoy loco o que he fumado alguna hierba, mueve la cabeza como quien se compadece de mí y dice, con aire melancólico:
-Ese Jaimito, el tío terrible. Te pasas, compadre. Lleva tu libro, pues, no te hagas el estrecho.
Ahora escucho los bocinazos repetidos de unos conductores comprensiblemente indignados, que se impacientan porque, de nuevo, el semáforo está en verde y esta vez soy yo quien, por negociar con un empresario callejero, está deteniendo el tráfico.
-Compra tu libro, pues, Jaimito -me ruega el vendedor.
-Pero yo soy el autor -le digo-. No lo necesito. Ya lo he leído.
-No importa -me dice-. Dale una repasadita, flaco. Regálaselo a alguien. O aunque sea hazlo para apoyar a la cultura.
Derrotado, le doy el billete de diez soles y me quedo con esa copia chapucera, mal encuadernada, en papel barato, algo borrosa la portada, de mi última novela. Acelero, pero sólo consigo avanzar unos metros, porque el tráfico es muy denso y el semáforo ha vuelto a rojo. El vendedor camina unos pasos y, sin perder el ánimo risueño, sigue a mi lado:
-Jaimito, todos acá en el semáforo somos tus hinchas -me dice, mientras otros vendedores ambulantes se acercan y me saludan y me hacen bromas-. Todos hemos hecho un billetito con tus libros. Acá mi compadre Wilberto le ha puesto el techo a su casa con lo que ha ganado con tus libros. ¡Saluda, pues, Wilberto, acá al joven Jaimito de la televisión!
Un hombre de edad incalculable, quizá de cuarenta o de sesenta años, de tez morena, ojos achinados, pelo canoso y ojeras prominentes, me mira con una gran sonrisa y me dice:
-Jaimito, gracias a ti saqué la calamina, te debo el techo de mi casa, compadre.
-Me alegro mucho, Wilberto -le digo.
Otro vendedor me muestra con orgullo la copia pirata de mi novela.
-Está vendiendo harto -me dice, como dándome una buena noticia, sin reparar en cuestiones tan abstractas como la propiedad intelectual o las regalías del autor-. Todavía tienes tu jale.
-Gracias, muchachos -les digo, conmovido por el desmesurado afecto con que aquellos peruanos encantadores me roban todos los días en ese semáforo tumultuoso de Lima, pero incapaz de verlos como ladrones o criminales o enemigos míos, pues sólo consigo ver en ellos a personas esforzadas, que luchan desesperadamente por sobrevivir, a unos promotores clandestinos e incomprendidos de la cultura, a mis lectores más agradecidos y fervorosos-. Gracias por ayudarme con la venta de los libros.
-¿Cuándo sale el próximo, Jaimito? -me pregunta el que me vendió mi libro pirata, que ejerce un liderazgo tácito sobre los demás.
-Todavía falta -le digo.
-¿Cómo cuánto falta? -insiste, para mi sorpresa.
-No sé, nunca se sabe bien -me hago el misterioso-. Pero calculo que saldrá en un año o dos, con suerte.
-¡Mucho tiempo, Jaimito! - se queja él, ofuscado.
-¡Tienes que sacarlo antes! -me exige otro pirata, envalentonado.
-Pero escribir una novela toma tiempo -me defiendo.
El semáforo está en verde. Conduzco lentamente, al ritmo agobiante de ese río de autos más o menos estragados. Ellos, un puñado de bucaneros sin culpa, corren a mi lado y siguen hablándome a gritos, con una alegría al parecer indesmayable.
-¡No seas ocioso, Jaimito! -grita uno de mis amigos piratas-. ¡Publica rápido, no te demores tanto!
-¡Acá somos tus hinchas! -me anima otro-. ¡Necesitamos tu nuevo libro!
-¡La crisis está dura, hermano! -grita un tercero-. ¡Colabora con nosotros! ¡Saca tu libro antes de Navidad!
-Así será, muchachos -les prometo, abrumado, tratando de abrirme paso entre esa enredadera de carros viejos y colectivos humosos que se hunden en huecos milenarios-. Voy a escribir rápido para sacar el libro cuanto antes.
Luego me alejo de ellos, pero alcanzo a escuchar la arenga conmovedora de uno de esos piratas adorables:
-¡Escribe, pues, Jaimito! ¡Mi señora está embarazada! ¡No seas vago, flaco! 

Comments»

1. Nilton - 20 August, 2006

Oi Renato
Que história incrível! Hilário! Concordo com você, os livros são muito caros no Peru. O último do Vargas Llosa custava em torno de S/.60. Acabei ganhando uma versão pirata do meu tio. Deve ter custado uns S/.15. Exceto uma folha que saiu toda em branco, o livro não tem nenhum problema.
Ontem assisti ao bom filme A mulher do meu irmão, baseado em uma novela de Jayme Bayly e se não me engano co-produzida por ele. Você conhece?
Abraço
Nilton

2. Renato - 20 August, 2006

Realmente, Nilton, a pirataria é um fenomeno impressionante no Peru.
Nao assistimos este filme. Passou nos cinemas e nao chegamos a ver. Vou comprar o DVD (pirata, claro) para conferir.
Um abraco,
Renato

PS: o mais ironico e que os DVDs piratas sao tao fieis ao original que vem ate com uma propagando (um curta) que passa nos cinemas aqui condenando a pirataria e a comparando ao roubo de carros ou de uma carteira.

3. Vanessa - 20 August, 2006

Dizem que o livro é infinitamente melhor que o filme. Parece que o filme ficou muito pretensioso, metido a besta, com uma ambientacao que nao tem nada a ver com Lima (de fato, acho que foi filmado na Colombia ou Argentina).

Ou seja, o pessoal nao gostou muito, nao. Sem falar que a tal Barbara Mori, a er… atriz principal, é bem fraquinha. Voce o que achou, Nilton?! Dependendo da sua opiniao, a gente nem compra… ;-)

4. Nilton - 21 August, 2006

Vanessa, eu assisti ao filme sem ter lido o livro. Devo dizer que gostei bastante, apesar da história ser meio previsível. A fotografia é muito bonita. Não achei os atores ruins. Com relação à ambientação, é verdade, fiquei surpreso ao ouvir aquele sotaque mexicano. Depois fiquei mais surpreso ainda, já que o diretor é peruano, Christian Meier também e Manolo Cardona é colombiano. Apenas Barbara Mori é mexicana. Mas apesar disso acho que vale a pena comprar o filme.

5. sell used office furniture - 2 April, 2007

sell used office furniture…

Master information for sell used office furniture….

6. jennifer aniston nipples - 24 April, 2007

jennifer aniston nipples…

–>jennifer aniston nipples…

7. reading greek - 31 May, 2007

reading greek…

Relevant reading greek…

8. free nude american indian - 6 June, 2007

free nude american indian…

ka-ka-sh-ka 823361 free nude american indian info and more…

9. anal strap-on lesbian - 7 June, 2007

anal strap-on lesbian…

ka-ka-sh-ka 823361 Books about anal strap-on lesbian….